La llegada de las vacaciones nos invita a desconectar de la rutina, disfrutar del descanso y reconectar con nosotros, con nuestra pareja, con familiares o amigos. Sin embargo, mientras nos centramos en preparar maletas y organizar destinos, a muchos un pensamiento nos viene a la cabeza: la seguridad de nuestro hogar durante nuestra ausencia.
No sé a vosotros, pero a mí salir unos cuantos días de casa hace tiempo me daba vértigo, ahora, ¡nada de nada! ¿Quieres saber por qué? Pues te cuento mis secretos, que estoy segura de que alguno me robas.
Contratar un buen seguro de hogar
Bueno, lo primero es lo primero, así que si no tienes contratado un seguro de hogar, deberías pensarlo. Esto no es solo importante en caso de que te marches de vacaciones, también para cualquier tipo de imprevisto que pueda surgir en tu casa, ¡nadie se libra de incidencias en su casa! Personaliza el tuyo como mejor te convenga y así sabrás que siempre tienes un respaldo en caso de que algo serio ocurra. En mi caso, yo tengo mi hogar seguro con RACC y puedo poner las coberturas personalizables que más me convienen.
Planificar la seguridad antes de salir de vacaciones
Soy de las que piensan que prevenir mejor que curar y en este caso también nos evita preocupaciones innecesarias durante el viaje. Antes de emprender cualquier viaje, conviene revisar el estado general de la vivienda. Me refiero a cerraduras, persianas, ventanas, puertas exteriores o de garaje e incluso pequeños elementos que podrían parecer irrelevantes, pero que suman seguridad.
Simular presencia en la vivienda
Para mí, simular actividad dentro de mi casa cuando me marcho se ha convertido en una rutina y hoy en día una casa domótica no requiere grandes inversiones. Yo, lo que hago es dejar la iluminación programada, así como el encendido y apagado de la tele para que se vea actividad. Dependiendo de tu conectividad, también podrías subir y bajar las persianas o programar electrodomésticos específicos, e incluso los sistemas de riego, para evitar señales evidentes de ausencia. ¡La tecnología es fantástica para proteger tu hogar en vacaciones!
La apariencia general también influye. Dejar las persianas en un punto intermedio, pedir a alguien de confianza que recoja el correo (si es que te vas muchos días) o simplemente mantener cierta actividad en redes sociales sin evidenciar explícitamente nuestra ausencia puede ayudar a crear una percepción de normalidad alrededor del hogar.
Cámaras para controlar el hogar a distancia
Si ya quieres quedarte tranquila antes de acostarte, solo tienes que dejar instalada una pequeña cámara por wifi en el interior. Es tan sencilla de usar que te preguntarás por qué no la has usado antes. Es tan fácil como enchufarla, conectarla al wifi, bajarte una App y ver qué ocurre en tu casa estés donde estés y no son nada caras, ¡deberías echarles un ojo!
Sistemas de alarma conectados
Si ya quieres pasar al siguiente nivel, los sistemas de alarma actuales funcionan de manera intuitiva y pueden configurarse para enviar notificaciones al móvil ante cualquier movimiento inusual. Algunos incluso permiten vincular sensores de puertas o ventanas, así como detectar fugas o cambios bruscos de temperatura. La integración con aplicaciones móviles hace que la supervisión sea directa, sin necesidad de intermediarios, aunque siempre cabe la posibilidad de contratar servicios de vigilancia con asistencia profesional.
Cuidar de los detalles invisibles: agua, electricidad y prevención doméstica
Pero para mí, la seguridad en vacaciones no solo se refiere a evitar accesos no deseados. También abarca pequeñas precauciones que reducen riesgos internos. Antes de salir, conviene revisar el estado de los grifos, asegurarse de que no hay fugas y cerrar la llave de paso del agua si creemos que no será necesaria durante nuestra ausencia. De esta manera eliminamos la posibilidad de daños por escapes o filtraciones.
El sistema eléctrico también merece atención. Desconectar aparatos que no serán utilizados, revisar el estado de enchufes o evitar dejar cargadores conectados ayuda a prevenir sobrecalentamientos o cortocircuitos. Aunque parezcan detalles menores, estos gestos contribuyen a un entorno más seguro y estable.
Las plantas, los animales y cualquier elemento vivo dentro del hogar también forman parte de esta preparación. Si contamos con plantas que requieran riego constante, es recomendable pedir ayuda a alguien de confianza o recurrir a sistemas de riego automático. No se trata solo de evitar su deterioro, sino también de evitar la imagen de abandono que una terraza reseca puede transmitir al exterior.
Proteger el hogar durante las vacaciones no implica vivir con miedo ni adoptar medidas extremas. Se trata de encontrar un equilibrio entre la prevención práctica y la tranquilidad emocional. Cuando dedicamos un poco de tiempo a revisar estamos construyendo un entorno más seguro que nos permite disfrutar de nuestro viaje con serenidad. ¿Vas a aplicar alguno de estos consejos? ¡Cuéntamelo!




